Cuando tenemos personal a cargo, despedir es algo que probablemente deberemos hacer en más de una ocasión, nos guste o no; aguantar es algo que no debemos hacer nunca. Podemos intentar reconducir al empleado de varias maneras posibles, dar alguna que otra oportunidad , pero, si vemos que no funciona, hay que tomar medidas más drásticas, como el despido. Antes de tomar la decisión de despedir, aconsejamos valorar otras opciones para reconducir al trabajador o la situación, pero una vez esto se intenta de manera activa sin éxito, hay que accionar la siguiente palanca, que probablemente será el despido. 

 Lo que jamás debemos hacer es esperar pasivamente a que algún día cambie la situación, o decir aquello de “es que cuesta un dineral, y no nos lo podemos permitir”; no caigas en eso porque, cuanto más tiempo pase, más caro saldrá ese despido, y más daño hará día tras día a tu propia organización el hecho de tener a una persona que no sólo no está trabajando bien, sino que puede influir e influye en el trato con tus clientes y en la generación de un clima laboral no deseado; el hecho de mantener en plantilla un trabajador negligente, hace que el resto pueda contagiarse de esa actitud porque total, “si todos cobramos lo mismo a final de mes, ¿Para qué voy a esforzarme más que éste, que se lo lleva haciendo la mitad?”, entre otros efectos, y eso puede traer serias consecuencias en los resultados generales, incluyendo el suicidio empresarial, que seguro querrás evitar. 

 

Lo mires por donde lo mires, un trabajador no reconducido y que siga en la empresa no va a traer más que problemas, además de representar un derroche de dinero tal como si de un grifo abierto se tratara, que cada vez será mayor. Aconsejamos que no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Recordemos que los trabajadores de una empresa no son puro “capital”, son personas que desarrollan sus funciones según la confluencia de distintas variables, y cualquier acción nuestra puede representar un efecto mariposa, para bien o para mal de nuestra Compañía. Tener malos trabajadores sale caro, muy caro, a la empresa. Si quieres saber cómo gestionar el despido paso a paso tú mismo, te lo explicamos en este enlace, haz click aquí . 

 

Para aquellas empresas en que no les sea fácil ejecutar este tipo de acciones, Grupo Kairos tiene distintas fórmulas que poder aplicar, como por ejemplo hacer el despido conjuntamente, delegarnos directamente el despido o realizar alguno de nuestros  talleres como Despedir sin herir” o “el ABC de los despidos”. Contacta aquí con nosotros y te informaremos personalmente y sin compromisoRecuerda: si hoy consideras que no te puedes permitir ese despido, mañana esa no inversión puede acabar con tu negocio de un plumazo, creéme que no serías la primera empresa a la que le pasa, y, con toda probabilidad, estás a tiempo de evitarlo. 

 

Aryán Puerta