Una vez hemos evaluado cuidadosamente la situación y la hemos intentado reconducir sin éxito, toca ejecutar la acción drástica, es decir, el despido. Hacemos hincapié en el tema de la reconducción, ya que el despido debe contemplarse como la última opción por gran variedad de razones (cualquier duda ver los últimos artículos )

En la gestión de un despido, pueden darse, principalmente, 2 situaciones: 

a) Que lo consideremos en todo momento despido disciplinario porque haya motivos de peso para ello (a nivel jurídico). Para este caso, las indicaciones que damos desde Grupo Kairos son las siguientes:

-Asegúrate de que la persona ha terminado de hacer la tarea que estaba haciendo, o si la debe retomar otra persona.

-Si se trata de un puesto que requiere traspaso para no encontrarse luego con situaciones confusas, asegúrate de negociar el despido de tal manera que ese traspaso se realice sin que quede nada en el aire, contigo como testigo.

-Empieza la conversación de una manera seria pero tranquila, con un tono de voz lo más suave y neutro posible. Piensa que ya de por sí es una situación que puede generar conflicto fácilmente, así que hay que contrarrestarlo con una actitud por nuestra parte lo más suave y calmada posible, aunque firme.

-Los motivos del despido deberán estar muy claramente detallados en la carta de despido, que le daremos a leer para su firma. No entraremos en discusiones ni conflictos, simplemente le diremos que si no está de acuerdo, que haga lo que tenga que hacer, que de igual manera lo hará la empresa.

-Le pediremos que firme la carta, que llevará nuestro logo, firma y sello, por duplicado. Puede incluso firmar con un “no conforme”; le advertimos que en caso de no firmarla, deberemos tomar otras medidas.

b) Que estemos de acuerdo con declarar el despido como improcedente (a nivel jurídico), aplicando la política de indemnización regulada por la ley. Para este segundo caso, las indicaciones que damos desde Grupo Kairos son las siguientes:

-Asegúrate de que la persona ha terminado de hacer la tarea que estaba haciendo, o si la debe retomar otra persona.

-Si se trata de un puesto que requiere traspaso para no encontrarse luego con situaciones confusas, asegúrate de negociar el despido de tal manera que ese traspaso se realice sin que quede nada en el aire.

-Empieza la conversación de una manera seria pero tranquila, con un tono de voz lo más suave y neutro posible. Piensa que ya de por sí es una situación que puede generar conflicto fácilmente, así que hay que contrarrestarlo con una actitud por nuestra parte lo más suave y calmada posible, aunque firme.

-No entres en detalles acerca de los motivos que te han llevado a tomar esta decisión; a veces, menos es más: la persona seguramente los sabe mejor que tú, y entrar en ellos sería propiciar un conflicto que no tiene sentido.

-Limítate a agradecer la prestación de sus servicios el tiempo que haya durado la relación laboral, y explica que por decisión estratégica de la compañía, se ha decidido prescindir de él/ella.

-Explícale que como empresa no pretendes quedarte con nada que no le pertenezca, y que por ello, a pesar de que la carta de despido explique que se trata de un despido disciplinario (desde la reforma de 2011 https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-11430&p=20190312&tn=1#a56 no se permite a las empresas declarar por sí mismas la improcedencia del despido), se conciliará para otorgarle la indemnización que le corresponde. Puedes incluso mostrarle un cuadro con el cálculo y explicarle (o que le explique la gestoría) qué pasos debe dar para el tema de la conciliación. Cuanta más transparencia mostremos, menos conflicto tendremos para llegar al mismo resultado.

-Le leeremos la carta de despido y dejaremos que después de leerla, se la mire tranquilamente, invitándole a la resolución de cualquier duda al respecto.

-Dale a firmar la carta. Por norma general, puede desconfiar y no querer firmar nada en ese momento; es lógico y no debemos ofendernos por ello. Si esto ocurriera, podemos darle 24 horas para que pueda acudir donde necesite para asesorarse. Eso sí, si se lleva la hoja sin firmar, no pondremos ni nuestro logo ni nuestra firma. También le advertiremos que, en caso de no venir a firmarla en un plazo no prorrogable de 24h, deberemos tomar las medidas correspondientes, y no vamos a facilitarle tanto las cosas (cuidado que esto no debe sonar como amenaza, sino que debe presentarse como una consecuencia directa no deseada por nosotros en caso de no firmar).

-Le pediremos que firme la carta, que llevará nuestro logo, firma y sello, por duplicado. Puede incluso firmar con un “no conforme”, que es lo que probablemente le aconsejará el especialista al que consulte.

La gestión de un despido siempre es algo poco agradable, por mucho que incluso sea un despido “merecido”, por ello es muy importante mantener la calma en todo momento y demostrar que somos nosotros quienes controlamos la situación. Debe quedar muy claro que se trata siempre de cuestiones relacionadas directamente con el trabajo, para que la persona no se lo lleve al lado más personal, que siempre generará más controversia.

Uno de los servicios que prestamos desde Grupo Kairos es, precisamente, el asesoramiento o intervención directa en despidos, así que si te encuentras en una situación en la que debes gestionar uno o varios despidos, y se te hace cuesta arriba por lo que sea, no lo dudes y contacta inmediatamente con nosotros. La primera consulta es sin coste y sin compromiso, así que ya sabes.

-Aryán Puerta –

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