Recuerdo cuando iba al instituto, de qué manera teníamos la medida tomada a cada profesor. Sabíamos lo que podíamos hacer en su presencia, y dónde estaba el límite; algunos de ellos lo tuvieron que pasar muy mal, porque el límite era realmente difuso, para su propia desgracia. El mismo grupo sabía que con la profesora de Filosofía no podíamos atrevernos ni a voltear la cabeza siquiera, pero con la de Castellano se podían enviar notitas de mesa en mesa, cuchichear, reír, sacar otros libros o incluso ponernos a dibujar y dar rienda suelta a nuestra vena artística, o incluso copiar descaradamente en el examen.

Seguramente, si lo piensas, tú también recordarás momentos en tu colegio o instituto en que el comportamiento de la clase entera cambiaba dependiendo del profesor que hubiera en el aula, pues bien: que un mismo grupo se permita un comportamiento totalmente distinto ante un profesor u otro, no es casualidad. Es el profesor el que con sus actitudes y maneras de hacer las cosas favorece que el grupo se comporte de una determinada manera; digamos que la figura del profesor es la que moldea al grupo, es el líder formal;  es como un jinete que regula el comportamiento de su caballo. La gran diferencia entre unos y otros está en las habilidades para manejar las riendas de ese caballo, o grupo.

Liderar un equipo no es fácil. Hay muchas variables que si no se controlan adecuadamente, pueden hacer que el equipo vaya por un camino muy distinto al pretendido, y eso dentro de la gestión empresarial conlleva grandes peligros, hasta el punto de acabar con la empresa, como ha sucedido en tantas ocasiones.

No importa la clase de equipo que tengas, lo importante es cómo desarrollas tus habilidades como líder para manejarlo, ya que de ello dependerá directamente el comportamiento y productividad de tu personal. Si hasta ahora te lamentabas pensando que son tus trabajadores los que no funcionan, y que el problema está en ellos, quizás es hora de cambiar el foco y ver qué puedes hacer tú como líder para darle una vuelta al asunto. A veces, el poder está en nosotros y no lo sabemos, o no somos capaces de verlo. ¿Cuentas con las habilidades de liderazgo adecuadas para manejar un equipo? Si no es así, en Grupo Kairos te podemos ayudar. Realizamos formaciones específicas de liderazgo que se pueden pedir a demanda o bien dejarse aconsejar por el plan más adecuado. Programa aquí una sesión de consultoría totalmente gratuita y veremos de qué manera podemos ayudarte, sin ningún compromiso.

-Aryán Puerta –