Cada año, empresas que tienen en cuenta a sus trabajadores como personas que son, y no como simple “recurso humano”, se gastan miles de Euros en Team Building (Construcción de equipo), o lo que es lo mismo, actividades lúdicas que organiza la empresa para potenciar el sentido de pertenencia al equipo. Las empresas más punteras saben los beneficios que pueden conseguir a través del Team Building, y gastan miles de Euros en ello, pero en muchos casos acaba siendo un gasto en lugar de una inversión, y no se consiguen los objetivos esperados. Cuando eso pasa, en el mejor de los casos alguien se sienta a analizar la situación y ver qué puede hacer, pero esos miles de Euros ya se han gastado, y sigue habiendo fugas de gasto de personal que se podrían evitar.

¿Por qué en tantos casos el Team Building no funciona como esperaban, con tantos beneficios que se supone que tiene? La respuesta la tenemos en que se está usando mal este recurso; se aplica el Team Building como remedio a problemas como la rotación, bajo sentido de pertenencia o productividades bajas, cuando no es el remedio, sino un complemento para fortalecer los lazos entre los integrantes de un equipo y su sentido de pertenencia a la organización.

Si aplicamos el Team Building pero nos olvidamos de adoptar un modus operandi orientado a las personas en su día a día, no sólo no conseguiremos los resultados deseados, sino que el gasto de dinero será colosal, y algunas veces incluso se puede conseguir el efecto contrario al que buscaban.

A las personas no nos basta con que nos “cuiden” una o dos veces al año. Lo que valoramos es lo que recibimos día a día, y esto es perfectamente aplicable al mundo empresarial; si nuestra empresa no aplica los principios básicos en la correcta gestión de personas en su día a día, de nada servirá que nos lleven a Team Building, por muy buena y cara que pueda ser la actividad. Si por ejemplo un equipo se siente mal pagado y poco valorado en su día a día, y su empresa prepara una carísima y muy divertida sesión de Team Building, es posible que lo pasen bien, pero su sensación puede ser: “en lugar de gastarse tanto dinero en esto, si lo repartieran en nómina para los trabajadores, viviríamos mejor” “nos pagan mal no porque no tengan dinero, sino porque prefieren gastarlo en estas tonterías y se creen que así nos mantendrán contentos”. De este modo, lo que debería haber servido para tenerlos contentos en la empresa, causa casi el efecto contrario, lo cual suele dejar estupefacta a la empresa, que no entiende cómo sus empleados pueden ser tan “desagradecidos”.

Entonces, ¿el Team Building funciona? Si se aplica bien, sí; es un recurso potente para conseguir muchos beneficios para trabajadores y empresa, pero hay que usarlo solamente cuando ya se dan una serie de condiciones en la empresa y en el equipo, y siempre como complemento para potenciar, nunca como remedio a problemas.

Deja de gastar unos recursos y dinero tan valiosos y realiza acciones que sí te aporten un retorno en la inversión.

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Aryán Puerta –

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