¿En qué estabas pensando? Parte 2

 

¿Qué hay de la capacidad de explorar el pensamiento crítico, de escucharnos a nosotros mismos, de desarrollar nuestra intuición? ¿Qué sabemos de la intuición, además de que la hemos silenciado con el adiestramiento social recibido? Estamos constantemente distraídos escuchando a otros o luchando a contracorriente. Seguimos a pies juntillas creyendo que es el antídoto ese dicho que dice que “la acción es enemiga de la reflexión”, y lo recomendamos a nuestros seres queridos (sí, cuando alguien está mal por lo que sea y le recomendamos que salga, que se distraiga, que “haga cosas” para no pensar…). Nos hemos acostumbrado a creer que estar con nosotros mismos, reflexionar, o simplemente no hacer nada es malo para nosotros mismos, y justamente es al contrario! Cuanto más estemos con nosotros mismos, cuantos más ratitos de silencio podamos atesorar, cuanto más reflexionemos acerca de nosotros mismos (sin caer en las rumiaciones obsesivas), más nos conoceremos. Y cuanto más nos conozcamos, más sabremos lo que queremos, lo que no, y qué nos va mejor a cada uno. Por tanto, cuanto más nos conozcamos, más felices seremos, que es el objetivo común que solemos perseguir todos. Dejemos de perseguir un objetivo de manera equivocada y empecemos a centrarnos en el camino que sí llevará a donde queramos nosotros. Acabemos con ese adiestramiento social que nos desconectó de nosotros mismos y reconectemos con el manantial de nuestra esencia, la fuente de nuestro poder. ¿Cómo hacemos esto? Podríamos seguir con líneas y líneas hablando de este tema, pero así para empezar, quizás podamos hacer estas 3 primeras cosas:

– Buscar 5 minutos de máximo silencio al día.

-Estar entre 5 y 10 minutos en la cama o en el sofá sin hacer absolutamente nada (obviamente fuera móvil!), y sin sentirnos en absoluto culpables después (por eso de “no hacer nada”)

-Hacer alguna actividad completamente en solitario durante una semana (sí, aunque sea ir de camino al trabajo) estando totalmente pendientes del entorno, en modo o rol de “observador”. Esto implica no mirar el teléfono ni escuchar la radio o música con los cascos o en el coche.

Una vez hecho esto, lee el siguiente artículo 🙂

Recuerda que en Grupo Kairos nos dedicamos a ayudar a que las personas sean capaces de dar lo mejor de sí mismas, así que puedes contactar con nosotros si todavía no te has convertido en tu mejor versión de manera diaria.

-Aryán Puerta –

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