Todo proceso de selección tiene una serie de fases cada vez que se lleva a cabo, así que vamos a dividir las fases por las que pasa cada proceso de selección, y el tiempo estimado requerido por un profesional en la materia en cada una de ellas. Es posible que alguna de las fases no las estés llevando a cabo por algún motivo, y, si eso ocurre, la traducción automática es que tu margen de error aumenta exponencialmente, por lo que el riesgo de multiplicar el coste por cada selección será bastante elevado.

Las fases de cualquier proceso de selección son las siguientes:

-Análisis de puesto de trabajo (APT), es decir, todas las características concretas del puesto ofertado: el tiempo estimado para la confección de este análisis es de unos 30 minutos.

-Publicación de oferta (PO): en este caso dependerá del portal de reclutamiento utilizado, pero más o menos hay que contar 20 minutos por publicación en cada portal que se decida usar.

-Criba curricular (CC): esta es la parte más laboriosa del proceso, y también vital para la elección de la persona adecuada. Según las fuentes de reclutamiento utilizadas y la respuesta obtenida a nivel de recepción de candidaturas, el tiempo será variable, pero para hacer una estimación, vamos a contar 1 minuto por cada CV que revisemos (en esta fase se trata de detectar rápidamente que la candidatura cumple con los requisitos principales que hemos definido a nivel de CV)

-Entrevistas telefónicas (ET): aproximadamente, contaremos 7 minutos por llamada. A veces se lleva a cabo una segunda ronda de entrevistas telefónicas algo más extensas. Si fuera el caso, contaremos 8 minutos más por llamada.

-Entrevistas presenciales (EP): el tiempo dependerá de si se hacen entrevistas individuales o mediante dinámicas de grupo. Cada entrevista presencial suele tener una duración media entre 30-50 minutos, y cada dinámica de grupo, una duración aproximada de hora y media, contando entre 5 y 10 candidatos por dinámica.

-Valoración de candidaturas (V): muchas veces el descarte es inmediato ya mientras realizamos la entrevista, pero otras veces hay que detenerse a valorar las candidaturas que nos han dejado dudas, y especialmente cuando hemos realizado alguna dinámica de grupo con varias candidaturas a tener en cuenta, así que como duración estimada, contaremos entre 5 y 10 minutos por candidatura.

-Pruebas psicotécnicas (P), si es el caso: aquí la duración dependerá de la prueba realizada y de si la corrección es manual o automática; no vamos a poner una duración estimada en este caso, porque es demasiado variable según cada situación.

Dicho esto, cada proceso de selección nos va a suponer una media de 50 minutos ponerlo en marcha (APT+PO=50 ); entre 50-60 minutos por candidato que llegue hasta el final (CC+ET+EP+V=50 aprox); y añadir 1 minuto por cada candidatura reclutada y descartada. Vamos a poner un ejemplo:

Imaginemos que hemos realizado un proceso de selección para el cual se han apuntado 150 candidatos/as, de los cuales hemos descartado 120 en la criba curricular. De los otros 30 que han sobrevivido a la criba curricular, supongamos que 20 han sido descartados en la entrevista telefónica y 10 han sido entrevistados de manera presencial. De los 10 entrevistados, 6 ya fueron descartados mientras se llevaba a cabo la entrevista presencial y hubo que valorar con más calma a los 4 restantes.

Con estos datos, sabremos que la duración estimada del proceso de selección habrá sido de:

APT+PO=50

CC=150*1=150

ET=30*7=210

EP=10*40=400

V=4*5=20

830 minutos, es decir, casi 14 horas, es lo que nos ha costado en tiempo este proceso de selección. Esto son casi 2 jornadas de trabajo (contando el estándar de 8 horas diarias). ¿Cuánto cuesta el minuto de la persona que ha llevado a cabo este proceso? Multiplica y calcula lo que te ha costado en tiempo. Hay que decir que esta estimación se trata del tiempo medio que habrá tardado el seleccionador de este proceso, que si es un profesional en el campo tendrá el margen de error normal que se puede tener, que no es poco si no se utilizan técnicas adicionales (psicotécnicos). Pero si además del tiempo empleado resulta que la persona que ha liderado el proceso no es experta en el campo de la selección, el margen de error se dispara, y con ello se disparan las posibilidades de tener que repetir de nuevo este proceso en menos tiempo del deseado. Suma y sigue. Si el proceso hay que repetirlo, además de añadir de nuevo el tiempo del seleccionador, habrá que añadir el tiempo invertido por terceros en la formación del candidato que se seleccionó y que causa salida, más el tiempo que habrá que invertir en el siguiente candidato y la pérdida de productividad que vamos a tener mientras tanto, con todo lo que ello implica.

Como ves, el proceso de selección de personal lleva su tiempo, y ese tiempo tiene un coste que se dispara si no se lleva a cabo correctamente. Haz tus propios cálculos y valora si puede valer la pena externalizar un proceso de selección o por lo menos hacer que lo lleve a cabo una persona realmente experta en el tema. No pierdas dinero a causa de algo que puedes solventar desde un inicio.

Puedes contactar con nosotros y te informaremos sin compromiso.

 

Aryán Puerta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *